Necesidades de los productores

Necesidades de los productores
Los productores ecológicos son los pilares sobre los que se sustenta el sistema
agroalimentario ecológico. Sus necesidades, por tanto, deben ser abordadas de
forma prioritaria.
Actualmente, las mayores dificultades se observan en: mejorar la sostenibilidad del
sistema productivo mediante un adecuado diseño y manejo del mismo (implica
intervenciones de tipo técnico), valorizar la labor social del productor ecológico
(exige intervenciones en aspectos sociales) y mejorar la viabilidad económica de las
fincas ecológicas (requiere actuaciones en políticas económicas).
Las principales necesidades detectadas se podrían resumir en:
Fomento de una producción centrada en condiciones agroambientales locales
El sistema productivo se tiene que adecuar a las condiciones ambientales propias
de cada lugar eligiendo los cultivos y animales adaptados a dichas condiciones.
Estas decisiones deben estar ligadas también a la apertura de mercados nuevos
y/o consolidación de los ya existentes.
En este sentido, es necesario comprender y prepararse para los nuevos retos que
provienen, especialmente en América Latina, de los acuerdos de comercio con
Estados Unidos, situación que seguramente va a afectar las opciones y decisiones
de todo el sistema agroalimentario de la región. Aquí también será importante el
acceso a la información y la planificación estatal de los países para identificar
nichos de mercado y evitar competencias que solo van en detrimento de la
competitividad y la sostenibilidad de las explotaciones agrícolas.
Correcto uso de suelos: integración cultivo-bosque-ganado
El suelo constituye el punto de partida de la producción agraria siendo, por tanto, el
primer factor determinante de la calidad de los cultivos. Su gestión tiene que
asegurar su conservación.
La certificación de la calidad de los suelos puede ser un primer instrumento para
garantizar que el proceso agrario se constituya no solo en garantía de producción
de alimentos sanos sino en una gestión integral de conservación de recursos
naturales, base de la sostenibilidad del desarrollo.
La elección de los cultivos, la planificación del uso de las fincas y los procesos de
ordenamiento territorial se tienen que realizar teniendo en cuenta las
potencialidades y restricciones del suelo como la manera más eficiente de obtener
cosechas abundantes y continuas, generar excedentes económicos adecuados y
obtener procesos de equidad social que a la postre resultan en verdaderos motores
del desarrollo local, regional y nacional. Esto quiere decir que es necesario
considerar las características internas y externas del recurso, pero no solamente
aquellas de tipo físico-químico que han sido tradicionales en los análisis
agronómicos, sino también las propiedades biológicas del suelo, olvidadas en no
pocas ocasiones por los planificadores locales y aún por los mismos agricultores.
Además, es necesario que los productores establezcan procesos de reciclaje,
recirculación de insumos y manejos complementarios de sus cultivos en
concordancia con sus praderas, animales domésticos y recursos forestales (cercas
vivas, bosques), a fin de disminuir o eliminar dependencias externas, proveerse de
más y mejores alternativas de manejo integrado de los agroecosistemas y aumentar
sus posibilidades de éxito económico, además de preservar recursos naturales.
Gestión de recursos
La Agricultura Ecológica (AE) es una propuesta diferente a la visión pragmática,
utilitarista y reducida de la Revolución Verde (RV), que pone en escena la
integralidad de los recursos naturales, las opciones tecnológicas y los
condicionantes socioeconómicos que giran en trono a la producción de los cultivos
y al manejo de las fincas.
Ello quiere decir que en la AE se apuesta por el manejo de los agroecosistemas
como unidades integradoras de las múltiples variables que afectan el acto
agronómico y, en este caso, se impone la necesidad de su manejo sostenible, de tal
manera que se asegure el bienestar de las próximas generaciones, usuarias de los
recursos y herederas de los aciertos y errores de las acciones productivas actuales.
Asegurar la sostenibilidad de los agrosistemas es una de las mayores exigencias
para los sistemas agrarios ecológicos y es necesario, entonces, involucrar en su
gestión aspectos tecnológicos, sociales, económicos y aún políticos que aseguren
su perdurabilidad.